El trabajo, la honradez y la dedicación quizás
den frutos más rápido.
En los negocios, como en la vida, se debe
invertir en justa proporción con lo que se quiere recibir.
Es mejor crear empleo y capacitar la fuerza
de trabajo, financiar una política de vivienda que financie a su vez al
trabajador bajo el compromiso no solo de adquirir el bien, sino de mantenerlo,
habitarlo y usufructuarlo según las condiciones contractuales y las normas
cívicas en rigor.